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Clasificar las startups de deep tech con RDD&D

Este artículo fue traducido automáticamente del japonés por una IA (Claude). Puede contener errores. Leer el artículo original en japonés.

La atención hacia las startups de deep tech está creciendo.

En un documento del Ministerio de Economía, Comercio e Industria, el deep tech se define como «tecnología basada en descubrimientos científicos obtenidos mediante la investigación en un campo específico de las ciencias naturales», pero además tiende a llamarse deep tech a todo lo que tiene que ver con hardware, y a veces también a los equipos vinculados con universidades. Se puede decir que es un término de alcance muy amplio.

Las startups de deep tech, entendidas en ese sentido amplio, suelen meterse todas en el mismo saco, pero lo que hay dentro de cada negocio es muy distinto.

El descubrimiento de fármacos es un mundo aparte, y los dispositivos médicos también lo son. En el sector de la electrónica, muchos negocios dependen mucho del contacto con el consumidor. En cambio, el ámbito de los materiales se parece más al del descubrimiento de fármacos.

En ámbitos como el espacial, más que una tecnología única que lo decida todo, lo que suele dar fortaleza es la integración y la orquestación de varias tecnologías.

Así, lo que se llama deep tech tiene una gran diversidad de tecnologías y de negocios. Aun así, si lo llamamos todo «deep tech», quienes los apoyan, como los inversores, las empresas y la administración pública, también pierden nitidez en el foco de la evaluación y del diseño del apoyo cuando hablan de «apoyo al deep tech».

En un artículo anterior también hablé de la necesidad de subdividir las startups de deep tech y examinarlas sector por sector; en este texto, en cambio, con un enfoque algo distinto, ordeno las startups de deep tech con un corte diferente al de los sectores y presento un mapa para clasificarlas.

Como línea auxiliar para ello, uso el esquema RDD&D (Research / Development / Demonstration / Deployment), que también presenté en un artículo anterior.

Resumen

🔬Qué es RDD&D

RDD&D es un marco que ha presentado el DOE, formado por las iniciales de lo siguiente:

  • R: Research (investigación)
  • D: Development (desarrollo)
  • D: Demonstration (demostración)
  • D: Deployment (despliegue)

RDD&D describe el proceso por el que una nueva tecnología llega a usarse realmente en la sociedad.

Supongo que este término se creó porque, como se usa con tanta frecuencia la expresión «R&D», también en EE. UU. se ha extendido el malentendido de que «basta con que la investigación y el desarrollo tengan éxito para llegar a la implementación social», y se quiso poner en cuestión esa idea.

En efecto, en ámbitos como el de la energía, que depende del DOE, es fácil que ocurra que «hay tecnología, pero su difusión es difícil por problemas de costes y de regulación», así que hay que avanzar en el desarrollo tecnológico y en el desarrollo del negocio pensando hasta la demostración y el despliegue, con más razón todavía.

Por cierto, si se ordena RDD&D según TRL y ARL (Adoption Readiness Level), se obtiene aproximadamente la siguiente referencia, según esta fuente.

Fase

TRL

ARL

Research

1-3

1-3

Development

4-5

1-3

Demonstration

6-8

4-6

Deployment

8-9

7-9

📏Usar RDD&D como coordenadas que indican dónde se libra la batalla del deep tech

En origen, este RDD&D es un proceso, un ciclo de vida que indica las etapas de desarrollo de una tecnología. Pero creo que también se puede hacer que funcione como un eje de coordenadas que muestre «en qué punto de RDD&D está compitiendo nuestro negocio o nuestra tecnología».

Por ejemplo, hay ámbitos en los que una investigación (R) sólida se traduce directamente en un negocio sólido. El caso típico es el descubrimiento de fármacos.

En cambio, en ámbitos como el espacial hay muchos negocios en los que lo importante es el despliegue (Deployment): reunir y orquestar tecnologías ya existentes, crear un modelo de negocio y difundirlo.

Si logramos expresar con palabras este «dónde se libra la batalla», podremos discutir sobre el deep tech no con el simple criterio de «profundo / no profundo», sino según cuál es la fase de RDD&D en la que se libra la batalla principal.

🔍Verlo en detalle, componente por componente

Vamos a replantear cada elemento de RDD&D desde el punto de vista de la clasificación del deep tech.

R: Research (investigación)

Hay casos en los que cuanto más fuerte es la investigación, más fuertes son la tecnología y el negocio. Por ejemplo, un caso en el que la ventaja en investigación se traduce directamente es el descubrimiento de fármacos (nuevas dianas, mecanismos de acción, etc.).

Se puede decir que es un modelo y un ámbito de negocio que compite por la fortaleza de la ciencia.

D: Development (desarrollo)

El desarrollo del que hablamos aquí es la fase en la que «se sabe científicamente y se lleva a la práctica». Es, por así decirlo, la batalla de llevar la investigación a un nivel de rendimiento que resista el uso práctico.

Es un ámbito en el que se compite menos por la novedad de la investigación que por la capacidad de dejarla «en una forma utilizable». Aunque requiere desarrollo adicional, como se trata de desarrollo para la fiabilidad, la seguridad, el coste y la regulación, también se puede decir que en su mayor parte no da lugar a artículos académicos.

D: Demonstration (demostración)

Creo que no son muchos los ámbitos en los que se compite en la demostración, pero en casos como los siguientes la demostración puede ser el núcleo.

  • Es indispensable probar el rendimiento, la seguridad y la operabilidad en un entorno real
  • Para conectar con el lado de la implementación social (clientes, regulación, infraestructura), las PoC y los pilotos aportan valor
  • El salto de «en teoría es bueno» a «funciona en el terreno» es el mayor obstáculo

En esta batalla, lo que decide el éxito o el fracaso es «la capacidad de diseño, la capacidad de trabajo en el terreno y la capacidad de construir relaciones para que la demostración se concrete».

D: Deployment (despliegue)

El despliegue es la batalla de conectar la tecnología con el negocio en el lado más cercano a la demanda, y de fabricarla en gran cantidad y difundirla.

Más que una tecnología única que sea decisiva, combinar y orquestar varias tecnologías y conectarlas con un modelo de negocio es en sí mismo una fortaleza.

Un ámbito como el espacial es un ejemplo claro. Se integra un conjunto de tecnologías componentes (satélites, comunicaciones, operación, datos, segmento terrestre, diseño de misiones, etc.) y, además, se construye un modelo de negocio para convertirlo en valor.

R&D: tener fortaleza tanto en investigación como en desarrollo

Creo que también hay casos en los que se compite tanto en investigación como en desarrollo. Por ejemplo, el patrón de quien tiene fortaleza tanto en investigación como en puesta en práctica. Por ejemplo, en los materiales los resultados de la investigación son muy importantes y, si se logra fabricar un producto único, se pueden obtener grandes beneficios, pero además, en ocasiones, tienden a predominar la producción en masa, los procesos, el aseguramiento de la calidad, la cadena de suministro, etc.

🎁Fijarse no en el ámbito, sino en la forma de competir

Creo que, al ordenar el deep tech con RDD&D y no por ámbitos como el «descubrimiento de fármacos» o la «energía», el deep tech se vuelve algo más visible.

Por supuesto, en cada sector hay tendencias, como «la R pesa más» o «sectores que compiten en Deployment», pero, aun así, incluso dentro del mismo ámbito a veces la forma de competir es distinta.

Por ejemplo, aunque se trate de un solo ámbito tecnológico y de negocio como las «baterías», hay quienes compiten por el rendimiento, como con las baterías de estado sólido (y que más adelante superarían en rendimiento a los productos actuales), y quienes se concentran en desplegar las baterías de iones de litio, ya consolidadas, y compiten por el coste.

Incluso en el mismo ámbito, la forma de competir varía según el TRL, entre otros factores. Que el TRL sea alto no significa que se vaya a ganar, y en la realidad la orquestación también requiere desarrollo tecnológico adicional.

Incluso con una tecnología de la que se diga «ahora el TRL es bajo, pero si se logra, ganará», si otro acapara antes el mercado, por mucho rendimiento que tenga, es frecuente que no se pueda ganar entrando más tarde.

En ese sentido, creo que el deep tech tiene un aspecto muy distinto según cómo se compite con esa tecnología y cuáles son las reglas del juego de ese ámbito.

🏗️Cambiar la forma de llamarlo usando RDD&D

Teniendo en cuenta lo anterior, ¿no podríamos clasificarlo como sigue, en lugar de agruparlo todo bajo el término «deep tech»?

  1. Research Tech (tecnología de investigación)
  2. Dev Tech (tecnología de desarrollo)
  3. Demo Tech (tecnología de demostración)
  4. Deploy Tech (tecnología de despliegue)

Creo que aclarar «qué tipo de batalla estamos librando» facilita la comunicación con las partes interesadas, y por eso he creado esta clasificación a medias a la fuerza; no es necesario que se usen estos nombres.

Aun así, tener un nombre también ayuda a entender, así que lo dejo ordenado.

A continuación, concreto un poco más las características de cada tipo.

1. Research Tech (tecnología de investigación)

Es el tipo en el que la fortaleza en investigación es el centro de la competitividad.

La fuente de su fortaleza está en los conocimientos, las teorías y los descubrimientos de gran novedad. Es un ámbito en el que la superioridad académica tiende a convertirse directamente en barrera de entrada.

Un ejemplo típico es, de nuevo, el descubrimiento de fármacos, porque los propios resultados de la investigación tienden a determinar el valor del negocio.

Las cuestiones que conviene plantear aquí serían las siguientes.

  • Qué es lo «nuevo»
  • Hasta qué punto está protegida esa novedad (propiedad intelectual, know-how, datos, etc.)
  • Cómo se traduce la ventaja en investigación en generación de caja (alianzas, licencias, pipeline, etc.)

2. Dev Tech (tecnología de desarrollo)

Es el tipo en el que la capacidad de convertir la investigación en algo práctico es el centro de la competitividad. La batalla consistirá en tener o no la capacidad de implementación para llevar los resultados de la investigación a «producto, fabricación, calidad y regulación».

Es un ámbito en el que se gana si se tiene fortaleza en, por ejemplo, el escalado, la producción en masa, el rendimiento de fabricación (yield), el coste y el diseño que resista los requisitos del terreno (durabilidad, mantenimiento, inspección, regulación).

El ámbito de los materiales suele inclinarse hacia aquí, y aunque la investigación sea excelente, la clave tiende a ser si se logra superar los muros del desarrollo, la fabricación y la calidad.

Las cuestiones que conviene plantear aquí son las siguientes.

  • Cuál es el mayor riesgo técnico hasta que el resultado de la investigación llegue a una «forma utilizable»
  • Dónde están los cuellos de botella de ingeniería y cuál es el plan para eliminarlos
  • Qué elementos marcan la diferencia en la «producción en masa y la operación»

3. Demo Tech (tecnología de demostración)

Es el tipo en el que la demostración es lo que genera valor. La fuente de su fortaleza está en el diseño de la demostración, la operación en el terreno, la coordinación entre las partes interesadas y la capacidad práctica de «convertir una PoC en una victoria».

En negocios con pocas zonas de aplicación, por ejemplo, realizar primero la demostración genera confianza y permite desplegarse por delante en diversos emplazamientos, de modo que probablemente sea un ámbito en el que lo decisivo es la rapidez con que se haga la demostración.

Las cuestiones que conviene plantear aquí son las siguientes.

  • Qué hay que demostrar con la demostración para que el mercado se mueva (incluyendo no solo el rendimiento, sino también la operación)
  • Si el diseño de la demostración se conecta con el futuro despliegue comercial
  • Cuáles son las barreras al escalar la demostración

4. Deploy Tech (tecnología de despliegue)

Es el tipo que gana mediante la integración y la orquestación. Reside en la integración y la operación de las tecnologías, el diseño del modelo de negocio, y la capacidad global de implementación y de coordinación (orquestación), incluidas las alianzas y la cadena de suministro. Además, con frecuencia adopta la forma de ofrecer por cuenta propia un servicio o un producto, y no de suministrar tecnología.

El ejemplo típico es, de nuevo, un ámbito como el espacial, donde el valor lo crea la combinación de varias tecnologías y no el avance puntual de una sola.

Las cuestiones que conviene plantear aquí son las siguientes.

  • Qué tecnologías se tienen en casa y en cuáles se colabora con terceros
  • Dónde están las claves de la integración (diseño del sistema, diseño de la operación)
  • Cuál es el producto final o el resultado (outcome) que se ofrece al cliente

🤝Situaciones en las que resulta útil esta clasificación

Creo que, si usamos RDD&D como línea auxiliar para mirar las startups de deep tech y logramos ordenar la base de cada discusión, obtendremos beneficios como los siguientes.

Para los emprendedores, se aclara «dónde está la posición de la fortaleza de su empresa» y la narrativa resulta más fácil de transmitir. Esto se debe a que afirmar con claridad «nuestra fortaleza no está en la investigación en sí, sino en la capacidad de ponerla en práctica (desarrollo)» o «está en la capacidad de integración» evita malentendidos. Además, también en la captación de fondos será más fácil explicar «para qué se necesita el dinero».

Para los inversores y las empresas, resulta más claro dónde colocar el criterio de evaluación. Si hay que mirar la investigación, o la capacidad de fabricación y de superar la regulación, o bien la capacidad de operación e integración. Debería reducirse el error de medir con la misma vara un «deep tech» que en realidad es distinto.

Para la administración y las entidades de apoyo, resultará más fácil adaptar al tipo de destinatario el diseño de las subvenciones, los programas y la provisión de campos de demostración.

Debo añadir que incluso una sola empresa o un solo negocio puede competir en lugares distintos según la fase (por ejemplo, a medida que madura, el campo de batalla principal pasa de Development a Deployment).

Además, tenga cuidado de no malinterpretar que «ahora estamos en la fase de Research, así que somos Research Tech». Esta clasificación no sirve para entender la «fase actual», sino que clasifica según dónde está el «cuello de botella de la ventaja competitiva (la principal incertidumbre)». Que ahora estemos investigando no significa que, según el negocio, la investigación vaya a ser la fuente de la ventaja competitiva.

Conclusión: de «¿esto es deep tech?» a «¿qué tipo de deep tech es?»

Creo que parte de la confusión en torno al deep tech surge de que el término «deep tech» es tan abstracto y cómodo que mete en la misma caja negocios de estructuras distintas, y eso hace que se malinterpreten en parte.

Creo que, si usamos como línea auxiliar RDD&D, tal como lo he propuesto esta vez, la discusión cambia de esta forma.

  • No «¿esto es deep tech?», sino
  • «¿Esto es Research Tech, Dev Tech, Demo Tech o Deploy Tech?»

Creo que, si logramos responder a esta pregunta, podremos ordenar un poco qué tipo de batalla se está librando, cuál es la vía de victoria necesaria y cuál es el apoyo adecuado.

Ojalá la clasificación RDD&D sirva como ese marco práctico.

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